Para pintar al óleo se empieza con pocos colores, un soporte preparado y un boceto simple. Primero se cubre la tela con capas finas de pintura diluida, y después se avanza hacia capas más espesas y con más aceite: es la regla de «graso sobre magro», que protege la obra de las grietas. Cada capa se deja secar antes de seguir, y la pintura se termina con un barniz cuando está bien seca. El óleo se endurece por oxidación, así que conviene trabajar con aire que circule y guardar los trapos con aceite con cuidado.
Qué necesitás para empezar
Alcanza con una paleta reducida: un blanco, un negro o un marrón oscuro, un azul, un rojo, un amarillo y, si querés, un verde. Con tres primarios y un blanco se mezcla casi todo, y aprender a mezclar enseña más que tener veinte tubos. Sumá pinceles de cerda en un par de tamaños, uno o dos pinceles blandos para los detalles, una espátula, una paleta, un frasco para el diluyente y trapos de algodón.
El soporte y el boceto
El óleo necesita un soporte preparado: tela con imprimación, un tablero imprimado o cartón entelado. Si la tela viene cruda, primero se encola o se imprima, como contamos en la nota sobre cómo armar un bastidor y preparar la tela. Sobre esa superficie, dibujá con un pincel fino y pintura muy diluida. El boceto marca las proporciones y las masas grandes de luz y sombra; los detalles llegan más tarde.
Primeras capas diluidas y la regla de graso sobre magro
Los fabricantes de materiales explican la regla así: cada capa nueva lleva un poco más de medio, es decir, más aceite, que la anterior, lo que la vuelve más flexible y reduce el riesgo de que la pintura de abajo se agriete. Por eso la primera capa, el encaje o «magro», se hace con pintura diluida con solvente y poco aceite. Después se agrega aceite capa tras capa, y las más espesas y brillantes quedan para el final.
Winsor & Newton suma dos criterios en la misma línea: las capas gruesas van sobre las finas, y las de secado lento sobre las de secado rápido, así que conviene dejar los colores de secado rápido para la base. Y en todos los casos, cada capa debe estar seca antes de recibir la siguiente.
Con qué diluir: aguarrás, alternativas y aceite de lino
El diluyente tradicional es la trementina, el aguarrás de los óleos, y hoy hay solventes de mineral sin olor, como los que fabrican varias marcas de materiales. Un solvente sin olor sigue pidiendo ventilación adecuada, con aire que entre y salga del taller. También se puede pintar sin solvente: el aceite de lino o un medio con aceite alcanza para trabajar la pintura, y muchos pintores usan el color directo del tubo.
Para la primera capa funciona bien el solvente. Para las siguientes, el aceite o un medio preparado por el fabricante. Winsor & Newton recomienda reservar el aceite espeso, el de estand, para las capas posteriores y evitarlo en la primera.
Retrato, espátula y paisajes con el mismo método
En un retrato, primero se construye la luz y la sombra con una capa monocroma diluida, por ejemplo con un marrón oscuro y solvente hasta que fluya como una tinta. Se ubican los oscuros más profundos, se va hacia los claros y recién después entra el color de la piel, con la pintura más espesa en las luces.
Con la espátula se extiende pintura espesa sobre áreas grandes, se arrastra el color con el plano de la hoja, se raspa para corregir y se limpia entre un color y otro con un trapo. Sirve muy bien para el cuerpo de un cielo o para el volumen de una roca.
El mismo orden vale para unas olas o unas montañas: boceto de las masas, una capa diluida de valores, color en capas intermedias y empastes de luz al final. En la nota sobre paisajes y marinas vemos cómo ordenar los planos.
Cómo seca el óleo y cuándo se barniza
El óleo no seca por evaporación: el aceite se endurece al reaccionar con el oxígeno del aire. Por eso una capa puede estar seca al tacto mucho antes de haber terminado de curar por dentro. El tiempo depende del espesor, de los pigmentos, de la temperatura y de la humedad.
Para barnizar, los fabricantes tradicionales, como Winsor & Newton, indican esperar entre seis meses y un año, con la pintura bien seca en todo su espesor. Gamblin ofrece un barniz pensado para aplicarse antes, cuando las zonas más gruesas ya están firmes al tacto; si preferís el camino conservador, esperá los seis meses.
Ventilación y trapos con aceite
Ventilá con una abertura por donde entre aire y otra por donde salga, mantené los frascos de solvente tapados y lejos del calor. Los trapos con aceite de lino generan calor mientras el aceite se oxida, y si quedan amontonados pueden incendiarse solos. Extendelos de a uno sobre una superficie que no se queme y dejá que se endurezcan al aire, o guardalos en un recipiente metálico con tapa, sumergidos en agua, y llevalos a un punto de residuos peligrosos.
En chatdearte cada artista tiene su página propia con su obra, su statement y sus contactos: cuando tengas varias pinturas terminadas, ese es un buen lugar para mostrarlas.
